El ser humano está integrado por dos extremos aparentemente irreconciliables: lo concreto y lo abstracto.
       LO CONCRETO es el CUERPO FÍSICO, tangible, medible,… con límites precisos.

       LO ABSTRACTO es la VIDA, la CONSCIENCIA, intangible, no medible ni agarrable,… sin límites precisos. Podemos decir que lo abstracto es el Alma (lo que anima), más o menos equivale a la psique.

       Tenemos que admitir que uno y el otro son inseparables, al menos en esta vida. Pero:
¿Cómo hace lo abstracto para que el cuerpo físico se mueva? Cuando cojo una piedra del suelo sin duda es lo abstracto, la Vida, la Consciencia la que da la orden y el cuerpo físico el que lo realiza. Luego hay que pensar que lo abstracto se densifica hasta llegar a actuar sobre la materia (proceso desarrollado en el capitulo 16 Materialización de la Consciencia). Todas las enfermedades que el Ser Humano puede presentar se deben a una alteración en uno de estos pasos de densificación de la consciencia. Una caminata excesiva puede hacer que un músculo de la pierna se inflame y aparezca dolor, en este caso la causa de la patología tiene relación en primer término con el cuerpo físico (lo concreto); un miedo a andar en la vida generará una tensión psíquica que contracturará los músculos de la pierna dando lugar a una inflamación y consecuentemente se producirá dolor, en este caso la patología tiene relación en primer término con la psique (lo abstracto). Una patología puramente física terminará generando una tensión psíquica, y una tensión psíquica generará una alteración física.

       Todas las explicaciones y teorías que se desarrollan en este libro hay que entenderlas siempre desde la integración de lo concreto y lo abstracto. Cuando se dice "función área vesícula biliar" hay que entender que en su aspecto más concreto se refiere a la vesícula biliar propiamente dicha, y en su aspecto abstracto a la capacidad que tiene la Consciencia para tomar decisiones. Veamos otro ejemplo: "la función estómago" o “función físico-psíquica digerir” integra la capacidad para digerir alimentos y la capacidad para digerir el vivir diario.

       La teoría TNDR da una explicación de cómo estos dos extremos se unen; el eslabón perdido entre lo físico y lo psíquico que nos permite comprender qué aspectos psíquicos están generando patologías físicas y viceversa.

       El masaje TNDR hay que considerarlo medicina físico-psíquica. Actuamos sobre los bloqueos generados en el cuerpo físico por causas externas y/o internas, consiguiendo que sanen tanto la parte física como la psíquica. Es una condición que debe cumplir cualquier técnica que se considere TNDR.

       Esta comprensión físico-psíquica aclara el camino para poder enfrentar con éxito la mayor parte de enfermedades que con una gran tecnología no se consiguen solucionar. Un ejemplo contundente lo tenemos en patologías dolorosas, tales como artrosis, lumbalgia, hernia vertebral, reuma, meniscos rotos, esguinces… mediante el masaje obtenemos una rápida y llamativa mejoría, llegando en la mayor parte de los casos a la total recuperación funcional sin necesidad de complicadas operaciones quirúrgicas.