El cuerpo físico es una “máquina perfecta”, activada y/o bloqueada externamente por el mundo que nos rodea, e internamente  por la psique o mente.

       Los bloqueos externos provenientes del mundo que nos rodea y los bloqueos internos provenientes de nuestras emociones, se reflejan en el cuerpo físico como bloqueos de energía físico-psíquicos, que como veremos más adelante se manifiestan externamente a la palpación como nudos dolorosos, líneas dolorosas... que son los representantes externos de las patologías dolorosas, es decir, de casi todas las enfermedades.

       Estos bloqueos de energía, por lo general, son disueltos de forma natural por la capacidad de auto-sanación del cuerpo humano. Pero hay casos en los que el cuerpo humano no consigue disolverlos y aparece la enfermedad; es el momento en que el médico interviene. Cuando el cuerpo no puede disolver los bloqueos de energía por la causa que sea, el masaje TNDR actúa disolviendo estos bloqueos, activando la función reparadora del organismo al llamar la atención sobre la zona bloqueada para que el propio cuerpo se regenere a sí mismo.

       La teoría TNDR nos aporta nuevas luces a la etiología de las enfermedades, dándonos la oportunidad de nuevos tratamientos acordes con lo que el cuerpo enfermo expresa. Nos permite comprobar cómo una inflamación en el codo se relaciona con una inflamación en la vesícula biliar, o como un proceso de ansiedad genera un nudo doloroso sobre el pecho,... La teoría nos orienta para poder aplicar las mil formas diferentes de técnicas médicas existentes para desbloquear las enfermedades. Abre una nueva visión para la utilización de medicamentos químicos, plantas medicinales, acupuntura,... y cualquier tipo de vibración o estimulación sobre el cuerpo físico y psíquico.  También aporta información muy valiosa para reenfocar las terapias psíquicas.